CUENTO:
MEISSA
En lo más alto del cielo, existía un reino muy grande, el reino de los ángeles. Un lugar donde había mucha felicidad y amor. Ahí vivía la reina con sus hijos y su hija. Ellos eran los soldados encargados de mantener la paz en el cielo. La hija menor, tenía sus ojos grandes y verdes; su piel era blanca; y su cabello corto y negro. Su nombre era Meissa. Ella soñaba con poder explorar el mundo fuera del reino, ella quería saber como era lo desconocido. En el reino habían ángeles guardianes que solían bajar a la tierra y siempre que volvían, Meissa los perseguía todo el día, preguntándoles como era el mundo. Ellos no le decían mucho porque cuando ella cumpliera sus 18 años, podría explorar el mundo por ella misma. A Meissa le daba mucha ilusión que ese día llegara para poder cumplir su sueño.
Tras años de espera, Meissa cumplió 18 años y pidió permiso a su madre para poder ir a explorar fuera del reino. Su madre le dijo que podría ir pero tendría que tener mucho cuidado. Ella le advirtió que las personas eran malas y que podrían hacerle algún daño. Meissa se fue con cuidado y precaución y bajó al mundo. Tan pronto salió del reino, Meissa se sorprendió por ver tanta variedad de plantas y animales. Comenzó a jugar en el bosque con los animalitos que habían ahí.
Meissa se quedó tan impresionada que se le fue el tiempo muy rápido y no se dio cuenta de la hora. Ella estaba muy cansada de jugar todo el día entonces se durmió en una pequeña cabaña que encontró. Mientras ella dormía, tres cazadores pasaron por el bosque y entraron a la cabaña donde se encontraba Meissa. Ella estaba tan cansada que no los escuchó entrar. Uno de los cazadores la encontró y él le dijo a sus compañeros que ella era un ángel. Ellos se sorprendieron porque nunca habían visto un ángel ya que solo habían escuchado de ángeles en cuentos e historias. Uno de los cazadores propuso cortarle las alas para poder venderlas a cambio de dinero y los otros aceptaron porque necesitaban el dinero.
Mientras todo esto pasaba, la madre de Meissa y todos los del reino estaban preocupados ya que Meissa no había regresado. La reina mandó a cinco de sus soldados más fuertes a buscar a Meissa. Los cazadores buscaron cosas con las que podrían cortarle las alas a Meissa ya que sus alas eran demasiado fuertes. Los cazadores comenzaron a cortarle las alas a Meissa y ella despertó por el dolor. Los cazadores retrocedieron pero enseguida la intentaron atrapar. Meissa no podía escapar ya que sus alas estaban en muy mal estado.
Los soldados que había enviado la reina escucharon los gritos de Meissa y la encontraron rápidamente. Rescataron a Meissa y la llevaron al reino. Curaron a Meissa y le dijeron que no podría volver a bajar ya que sus alas estaban muy lastimadas. Ella entendió y se puso muy triste. Meses después, Meissa se recuperó completamente y pudo volver a salir del reino. Ahora ella fue con más cuidado porque ya sabía que habían muchos peligros allá fuera. Ese día, Meissa regreso temprano y escribió en un libro todas las cosas nuevas que había visto. Así siguió todos los días, recolectando cosas y escribiéndolas en su libro. Fin.

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